Ansel Adams

Ansel Adams

Ansel Adams

Ansel Adams es una especie de institución que ha superado la condición de mero fotógrafo. En todo el mundo, pero sobre todo en los Estados Unidos, su romántica visión del paisaje ha sido celebrada durante casi un siglo. Sus paisajes de montañas, iluminados con una perfección formal absoluta, son una constante en pósters, libros y cartelería decorativa.

Sus primeros contactos con la fotografía

En 1916, con catorce años, visitó por primera vez con su familia el parque nacional de Yosemite en California. Tras su primera impresión, escribió: «el esplendor de Yosemite sobre nosotros fue glorioso … había luz por todas partes … Una nueva era comienza para mí». Durante dicha visita su padre le regaló su primera cámara, una Caja Kodak Brownie, con la que realizó sus primeras fotografías con su entusiasmo habitual.
Decidió volver a Yosemite al año siguiente con mejores cámaras y un trípode y ese invierno aprendió la técnica básica del cuarto oscuro trabajando a tiempo parcial para un clasificador de fotos de San Francisco.
A los 17 años se unió al Club Sierra, un grupo dedicado a conservar las maravillas y los recursos del mundo natural. Adams, que no podía dejar de sentirse atraído por la magia del paisaje de Yosemite, regresó allí en 1920, pero en esa ocasión como vigilante en el LeConte Lodge.
Durante el verano, disfrutó de la vida al aire libre, acampando, haciendo senderismo y fotografiando los parajes que tanto le cautivaban. El resto del año trabajó mejorando su interpretación y técnica pianística dando clases para conseguir ingresosadicionales y continuar con sus ambiciones musicales

Sistema de zonas

La forma de trabajar de Ansel Adams partía d eun estudio exhaustivo de cada uno de los componentes que iba a utilizar, y el proceso requería no sólo conocimientos técnicos, sino además la sensibilidad artística del fotógrafo. Montaba una plataforma sobre el techo de su coche, lo que le permitía un lugar perfecto de observación, y una panorámica mucho mejor. Para fotografiar sus paisajes, utilizaba cámaras de gran formato, con una placa por cada carga que ofrecían más calidad por el tamaño del negativo. Cuidaba la lente, así como el uso o no de filtros para oscurecer los cielos.  Su mayor obsesión era la nitidez, y para ello recurría a las películas de grano más fino y los productos químicos adecuados para el revelado. Fue ese control de la exposición y los matices lo que determinó la defi nición del sistema de zonas de Adams.
El sistema de zonas implicaba previsualizar las tonalidades antes de realizar la fotografía, imaginar previamente la escena final que quedaría plasmada en la copia. Desde el momento en que medía las luminosidades hasta que hacía los ajustes finales durante el positivado, se distribuían todas las tonalidades en zonas. El paso más importante era decidir el tono principal y asignarlo a una de las zonas. Adams consideró diez zonas desde el negro sólido hasta el blanco puro. Cada zona podía ser definida, además de por el tono, textura y detalle, por su medida fotométrica en términos de números f (diafragmas) y velocidades de obturación

 Sin embargo, este méoto de trabajo sólo era posible mediante una planificación y ejecución forzosa, si bien con la práctica la aplicación del sistema de zonas lelgaría a ser rápida. Ansel Adams escribió: «la gente me pregunta por qué no me limito a tomar la foto sin complicarme la vida con todos esos líos técnicos: Yo respondo que, gracias a mi experiencia de campo, adoptar todas esas decisiones solo me lleva tres segundos».

Tuvo tanto éxisto, que este sistema se extendió entre los fótógrafos que hacían blanco y negro de la segunda mitad del siglo XX. Los conceptos que ofrecía Adams eran universales, claros y relativamente fáciles de adaptar tanto a la fotografía analógica en blanco y negro como a la digital. En su libro The Negative, Adams decía: «Aguardo con impaciencia nuevos conceptos y procesos. Creo que la imagen electrónica será el siguiente avance importante. Esos sistemas tendrán sus propias características estructurales, inherentes e ineludibles, y tanto el artista como el técnico deberán hacer un esfuerzo por comprenderlos y controlarlos».

Amante de la naturaleza

Bajo la educación de su tía y su propio padre, Ansel se convirtió en un naturalista por vocación, covencido de que hemos de venerar y mimar la naturaleza. Ansel Adams se decantó por la fotografía de abruptos paisajes, profundos cañones, montañas y ríos, bien por placer personal bien por encargos del Gobierno o por los directores de los Parques Nacionales. Realizó grandes series de fotografías de numerosos parques, sobresaliendo, por conocidas, las de Yosemite National Park y Sierra Nevada.
Era consciente del inevitable desarrollo y la conseguiente pérdida de la virginidad de las tierras, abogó por un crecimiento equilibrado, y se lamentaba de las consecuencias producidas por los estragos del progreso.

Eran constantes sus viajes al parque Yosemite, y le preocupaban la creciente demanda de visitantates tanto en éste como en otros parques, y por ello trató de sensibilizar sobre los principios fundamentales de la Ley de Parques Nacionales promulgada en 1916. Consideraba que los parques naturales deberían mantenerse absolutamente intactos para que los disfrutasen las generaciones venideras. En una carta a la Asociación de Parques Nacionales, declaró: «Nuestras dificultades nacen de que nos preocupamos más por los síntomas y lo que verdaderamente deberíamos atacar es la causa de raíz: la profanación de los ideales de la vida silvestre y de los parques».

Adams, colaboró de forma muy estrecha con la  Wilderness Society por proteger las tierras vírgenes de Alaska, prioridad desde su primera visita a dicho territorio. Para ello, utilizó sus propias fotografías para cautivar a la gente y hacerla sentir la necesidad de contemplar por sí mismos la esencia del Monte McKinley, y sentir lo que experimentó el propio Adams en sus viajes.  «La recompensa de la visión de los paisajes de Alaska», les diría a los estudiantes en sus talleres de Yosemite, «te cambia la vida. Tienes que sentir las rocas, beber el agua pura, explorar los grandes territorios, dormir bajo las estrellas y despertar con la brisa fresca del amanecer. Estas experiencias son patrimonio de la humanidad». En defensa de este territorio, envió al presidente James Carter una copia de su fotografía Mount McKinley and Wonder Lake, del Parque Nacional de Denali.
Mount McKinley and Wonder Lake by Ansel Adams

Mount McKinley and Wonder Lake by Ansel Adams

En 1975 fue invitado a la Casa Blanca por el presidente Gerald Ford, y aprovechó la situación para expresarle su inquietud sobre la exagerada explotación comercial y la deficiente gestión que amenezaban los parques nacionales. Adams, además, le entregó un documento con diferentes iniciativas para la defensa ambiental, e instó al presidente a poner en marcha algunas campañas para proteger el patrimonio histórico. Le obsequió con una copia de su fotografía Yosemite: Clearing Winter Storm. «Ahora, señor Presidente, cada vez que mire esta imagen quiero que recuerde su obligación para con los parques nacionales».

Biografía

Ansel Adams nació el 20 de Febrero de 1902 en San Francisco, y falleció a los 82 años el 22 de Abril de 1984 en Monterrey (California).

Fue hijo único de Charles Hitchcock Adams y Olive Bray, familia amiga del libre pensamiento, los derechos de la mujer y el liberalismo.

Desde pequeño fue un niño hiperactivo y de gran inteligencia —sabía tocar el piano, coleccionaba fósiles y plantas—, sin embargo su carácter tímido, su y la dislexia que padecía le generó problemas para integrarse con sus compañeros de escuela. De hecho fue expulsado de varias escuelas por falta de atención, por lo que su padre decidió que debía ser educado en casa por su tía y por él mismo. Precisamente esa educación marcó la vida del joven Adams. Su padre le educó bajo las ideas de Ralph Waldo Emerson de vivir una vida modesta y una moral guiada por una responsabilidad social hacia el hombre y la naturaleza.

Adams tenía una gran memoria fotográfica, lo que le facilitó para aprender rápidamente a leer música y empezar a tocar el piano a los doce años. La música era su principal interés, inclusó ocupó un papel fundamental en su vida, convirtiéndose en su profesión como conciertista

Ansel Adams estuvo, durante tiempo, debatiéndose entre las profesiones de músico y fotógrafo. Finalmente, decidido por la fotografía, comenzó a colaborar con el estudio Best, quienes le vendían sus fotografías, especialemnte las realizadas en el parque Yosemite. Durante esta etapa conoció a Albert Bender, hombre de negocios y marchante de arte, quién le ayudó a publicar su primer portfolio «Parmelian Prints of the High Sierras». Esta publicación fue todo un éxito, y las ganancias ascendieron a los 3.900 dólares. A partir de entonces empezó a recibir encargos comerciales.

Por invitación de Albert Bender, se unició al Club Roxburghe, una prestigiosa asociación dedicada a la impresión de calidad y altos estándares en las artes de la publicación. Se empleó en el estudio de técnicas, tintas y diseño que más tarde aplicaría a muchos de sus proyectos. Experimentó con enfoques suaves, aguafuerte, bromóleo y otras técnicas pictóricas de fotógrafos como Alfred Stieglitz.

Ansel viaja por primera vez a Nuevo México en 1927, concretamente a las colonias de Taos y Santa Fe. Allí se encuentró rodeado de artistas, escritores y fotógrafos, lugar idóneo para experimentar distintas técnicas y aprneder del entorno. En esta épooca sigue manteniendo su estilo pictórico con enfoques suaves e impresiones cálidas, sin embargo se complementa con una organización geométrica y un realismo sin sentimentalismos, lo que da muestras de los primeros signos en su evolución hacia la fotografía directa.

En 1928, Ansel Adams se casa con su esposa, Virginia Best, en el valle de Yosemite, marcando el fin de sus ambiciones musicales. Virginia heredó el estudio de Best, propiedad de su padre, que en la actualidad es conocido como The Ansel Adams Gallery

A finales de la década de los años 20, empezó a trabajar como fotógrafo oficial para el Club Sierra. Su papel en el Club creció rápidamente y se convirtió en una etapa relevante para su éxito como fotógrafo. Con un carácter combativo, sugirió propuestas de mejora en los parques naturales y pronto fue conocido como el artista defensor de Yosemite.

En los años 30 destacaron por ser especialmente productivos, alcanzando la madurez como fotógrafo. En esta época conoció a Paul Strand, influyente en gran medida a la hora de tomar la decisión de dedicarse profesionalmente a la fotografía. Logró su primera exposición en solitario a principios de la década, en el Instituto Smithsonian con 60 imágenes tomadas en High Sierra en California. Recibió excelentes críticas del Washington Post, pero, a pesar de su éxito, sintió que su trabajo no estaba a la altura del de Strand. Decidió entonces incluir en su obra naturaleza muerta y trabajó con esmero y minuciosidad las exposiciones largas a luz natural y diafragmas cerrados, creando detalles nítidos con una amplia gama de tonalidades

Adams fue destacando cada vez más por su energía y entusiasmo. Visitó por primera vez Nueva York en 1933 y conoció a Alfred Stieglitz, un fotógrafo al que siempre había admirado. Stieglitz le ayudó a hacer su primera exposición.

Simultaneó esta labor con procesos estrictamente comerciales encargados por las compañías de la época con vistas a calendarios, felicitaciones de Navidad y moda u otros. No le gustaba, pero le permitía seguir dedicándose de forma más libre a su pasión: fotografía de la naturaleza.

En 1936 colaboró organizando la primera sección de fotografía en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). Ahí conoció a Beaumont (historiador de la fotografía) y a Nancy Newhall (escritora-diseñadora). Más tarde colaboraría con Dorothea Lange para un trabajo de la revista Life.

En 1949 fue el encargado de probar los primeros prototipos de Polaroid, tarea a la que se aplicó con entusiasmo para explorar las nuevas posibilidades que ofrecía el sistema. Muchas de sus fotografías las realizó con los productos de Polaroid, pero en los últimos veinte años de su carrera la Hasselblad fue su cámara de elección.

El 6 de agosto de 1953, Adams le escribió una carta a Stieglitz, para hablarle de su precaria situación económica. Fue entonces cuando comenzó a hacer fotografía comercial. No era algo que le encantase, puesto que creía que no lo dejaba explotar su creatividad, aunque le proporcionaba suficiente dinero para vivir. Trabajó para marcas como IBM, AT&T, Nacional Park Service y Kodak, y para revistas como Life y Fortune, además de ser fotógrafo asesor para Polaroid y Hasselblad. Este trabajo no sólo sirvió a Adams para el mencionado sustento financiero, sino que hizo de sus fotografías un icono de las bellezas naturales norteamericanas reconocidas en todas partes del mundo.

Entre las distinciones que recibió, en 1966 fue elegido miembro de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias; le fue otorgado el doctorado en Arte de las Universidades de Harvard y Yale; fue galardonado con el Premio John Muir del Club Sierra en 1963, el Premio al Servicio de Conservación del Departamento de Interior en 1968 y el Premio Internacional de la fundación Hasselblad en 1981. En
1985, dos áreas de California pasaron a denominarse: región Ansel Adams Wilderness y el Monte Ansel Adams. Además, su nombre fue incorporado en el Salón de la Fama por el gobernador de ese Estado en 2007

Sus imágenes empezaron a volverse símbolos de Angloamérica, muchas de ellas centradas en el parque natural Yosemite. Ansel Adams luchó por defender la naturaleza y a sus animales, siendo los paisajes el principal tema de sus fotografías. Precisamente por esto fue criticado a menudo, ya que raramente se podía ver a una persona en una fotografía suya. El fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson dijo sobre él: “El mundo se está cayendo a trozos y todo lo que Adams y Weston fotografían son piedras y árboles». Pese a opiniones como ésa, recibió en 1981 el Premio internacional de la fundación Hasselblad.

Algunos dicen que Adams fotografió lugares que ya ni existen, pero para otros ocurre lo contrario; algunos lugares siguen existiendo debido a Adams y su entusiasmo y esfuerzo por salvar estos lugares, a través de sus fotografías.

Murió el 22 de abril de 1984, debido a un fallo en el corazón, posiblemente agravado por un cáncer pancreático.

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Ansel Adams - Fotógrafo de naturaleza
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