David Seymour – El factor humano

«Chim era Chim. Esto no sólo excluye cualquier otra designación posible, sino que lo libera de ella».

Nacido en Varsovia en 1911 como Davod Szymin, fue Chim durante mucho tiempo y para todos. Era un apodo sugerido por la dificultad de pronunciar su nombre, y un pasaporte ideal para un hombre dispuesto a realizar cuqluier viaje, a experimentar los sufrimientos de un pueblo en lucho, la despeeración del exilio y la insignificancia de la vida en la posguerra. La suya es una vida de aventura, dictada por la necesidad de cambiar de país, de nombre y de oficio, y de inventarse una existencia diferente.

Hio de un reconocido editor de unas obras escritas en yiddish y en hebreo, tras pasar la infancia en Rusia el estudiante decide seguir los cursos de l aAcademia de Artes Gráficas de Leipzig, en Alemania, famosa escuela para la realización de libros de arte. Para completar su formación, a comienzos de los años 1930 escoge la Soborna de París. Los primeros años parisinos resultan más sombríos y difíciles de lo que imaginaba: la crisis económica sacude Polonia y la actividad de su padre se resiente, lo que lleva a abandonar su vida estudiantil despreocupada y a buscar ingresos regulares. Un amigo de su familia, propietario de la agencia fotográfica Rap, le deja una cámara fotográfica y le sugiere que se ejercite en la toma de vistas. Su primera tentativa resulta un golpe maestro: sus reportajes iniciales, dedicados a las personas que trabajan por la noche en Paríss, son apreciados y publicados.

Chim figura entre los pioneros del fotoperiodismo refugiados en París: los de Hungría, Polonia o Rusia, con él y Capa, el «París de Montparnasse», según la denominación de Cartier-Bresson. Precisamente estos tres, Capa, Chim y Cartier-Bresson, se reúnen con frecuencia, compartiendo la cámara oscura y sus ideas sobre diversos reportajes para la prensa. Chim fotografía las manifestaciones del Frente Popular, coalición de los partidos de izquierdas, y realiza retratos de improtantes intelectuales antinazis. Para la agencia Alliance concibe una serie de reportajes en Europa y el norte de África.

Profundamente antifascista y demócrata, viaja a España para cubrir la guerra civil: si Capa acompaña a los soldados al frente, Chim prefiere seguir la vida cotidiana en la retaguardia. Su reportaje Barcelone durant la guerre es uno de los testimonios más vibrantes de este período. Las fotos que publica en Life en 1938 lo consagran como fotoperiodista de carácter. Sus reportajes se distinguen por su toque delicado y preciosista, inteligente y sincero, que capta rápidamente los matices psicológicos y sociales más allá de las evidencias.

 

David Seymour - Perfil

David Seymour – Perfil

Grecia. Atenas. 1954. Vuelo de cometas en la parte alta de la ciudad.

Grecia. Atenas. 1954. Vuelo de cometas en la parte alta de la ciudad.

Israel. Haifa. 1951. Una jofen se dirige a hacer su turno de guardia en la refinería de petróleo.

Israel. Haifa. 1951. Una jofen se dirige a hacer su turno de guardia en la refinería de petróleo.

Regreso a Europa

Grecia. 1948. Guerra civil. Niños evacuados de las zonas de combate.

Grecia. 1948. Guerra civil. Niños evacuados de las zonas de combate.

Villa Savoia. Roma. Italia. 1948

Villa Savoia. Roma. Italia. 1948

David Seymour - Grecia 1948

David Seymour – Grecia 1948

En mayo de 1939 embarca en el Sinai para seguir en México la epopeya de un grupo de emigrantes españoles que huyen de su país, sometido al yugo de Franco. Tardará cinco años en regresar a Europa: sabe que para él, judío polaco refugiado en París, es la única salvación (a su regrso, después de la Liberación, encontrará todavía clavada en la puerta de su casa una carta de aviso de la Gestapo). Pasa la fontera de México para llegar a Texas. Comienz aentonces una nueva etapa en su vida. Se instala en Nueva York, cambia su nombre por un Seymour más musical y se integra tanto en la vida de Estados Unidos que, al entrar este país en la Segunda Guerra Mundial, decide presentarse como voluntario en el servicio de información. Al finalizar la guerra será condecorado y se convertirá en ciudadano de Estados Unidos. Regresa a Europa reclamado por Unicef para fotografiar a los niños que viven el drama de la posguerra en este continente.

Encontrar los lugares de su infancia vacíos o transofrmados por los horrores de la guerra, y experimentar la desaparición de sus padres, deportados del gueto de Otwock y fallecidos en 1942, son emociones violentas que le transforman. El trabajo se convierte entonces en un reto personal, en una posibilidad de hallar en la mirada perdida de los niños traumatizados por los bombardeos, hambrientos o desnutridos, el símbolo d ela esencia misma de la vida en toda Europa. En esos volverá a encontrar a sua migos Capa y Cartier-Bresson, con los que crea la primera cooperativa fotográfica del mundo, Magnum Photos, para realizar temas de fondo y trabajos personales enfocados con rigor profesional. Entre ellos destacan los reportajes sobre el novísimo Estado de Israel, en los que el reconocimiento de una historia común, el testimonio de la superviviencia y la promesa de una vida nueva sustentan el sueño de una generación. Chim escribe a su hermana, Eleen Scneiderman: «Es como volver a casa. Como juntar todos los hilos de mi vida que había buscado en vano en los montones de escombros y de ceniza de las ruinas de Varsovia» Todo el mundo está de acuerdo en considerar a Chim un hombre d euna gran sensibilidad, atento y vigilante, y con un carácter reservado. Pero nadie olvida precisa también cuánto le gustaba coger lo mejor de la vida: frecuentar los buenos restaurantes y los sastres de categoría, leer todos los días una docena de periódicos, buscar agradables compañías y mantener largas conversaciones, como con su amigo Carlo Levi, sentado en un bar de la Piazza del Popolo, en Roma. Tras la muerte de Robert Capa, en 0954, toma las riendas de Magnum para administrar la delicada herencia recibida. Sabe transmitir un espíritu de grupo, guiar a los fotógrafos, señalar sus errores y exaltar sus cualidades. En el catálogo que acompaña la primera exposición colectiva de Magnum, organizada en Colonia en 1956, escribe que el grupo da muestras de integridad, de respeto por la realidad y de interés por el factor humano. No obstante, su labor como fotógrafo continúa. El 10 de Noviembre de 1956, mientras realiza un reportaje sobre el intercambio de prisioneros cerca del canal de Suez, encuentra la muerte. Cuando iba al volante de un coche en compañía de un colega, Jean Roy, es alcanzado por disparos procedentes de las líneas egipcias, que toman el coche como blanco.

Con él dsaparece un fotógrafo singular, un europeo que se sentía mediterráneo. Un «ciudadano del mundo» capaz de hablar varias lenguas, nacido en Varsovia, educado en Moscú, convertido en fotógrafo en París y soldado estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. Un foógrafo que firmó reportajes conmovedores y retratos insólitos, como el de Bernard Berenson contemplando la estatua de Paulina Borghese de Canova, el de la familia de Roberto Rossellini al completo o el de Sophia Loren mostrando una alegre sensualidad. Tenía muchos amigos, y los quería intensamente, como uno quiere a su propia familia. Su inmensa cultura, su agudeza intelectual, el destino tráfico de los suyos, su conocimiento del mundo, el sufimiento vivido en sus propias carnes, todo esto contribuyó a convertir a David Seymour en Chim.

David Seymour visto por…

Nacido en Varsovia en 1911, DAvid Szymin pasa su infancia en Rusia, donde su familia se instala al estallar la Primera Guerra Mundial. Regresa a Varsovia en 1919. Estudia en la Academia de Artes Gráficas de Leipzig (Alemania) y en 1931 viaja a PArís para completar su formación en la Sorbona, con la intención de convertirse en editor. La crisis económica polaca afecta a su familia y David Seymour tiene que ganarse la vida. Se hace fotógrafo y a partir de 1934 sus reportajes aparecen en revistas como Paris Soir y Regards. Conoce a Henri CArtir-Bresson y Robert Capa.

Entre 1936 y 1938 realiza fotos sobre la Guerra Civil española y otros contecimientos europeos. Tras la derrota del Gobierno republicano, sigue, para Paris MAtch, a un grupo de emigrantes españoles hasta México. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial se instala en Nueva York y toma el nombre d eDavid Seymour. sus padres morirán durante la guerra. Entre 1942 y 1945 trabaja en los servicios de información del jeército estadounidense como intérprete y fotógrafo. Obtiene una medalla de oro por los servicios prestados. En 1947, con Henri Cartier-Bresson, George Rotger y Robert Capa, funda la agencia Magnum Photos, de la que es el primer vicepresidente. En 1948, por encargo de Unicef, realiza un reportaje sobre la infancia ncesitada en Europa. Tras la desaparición d eRobert Capa se convierte en el nuevo presidente de Magnum, cargo que ocupará hasta su tráfica muerte, producida el 10 de Noviembre de 1956. Mientras realiza un reportaje sobre el intercambio de prisioneros cerca del canal de Suez, su vehículo es acribillado a balazos por fuego egipcio. Durante estos años, su obra ha sido objeto de numerosas exposiciones personales y colectivas en Estados Unidos, Europa y el resto del mundo.

Entre sus obras publicadas destacan sobre todo: Children of Europe (1949); The Vatican (1950); David Seumour («Chim») [1974]; Robert Capa, David Seymour-Chim: les grandes photos de la guerre d´Espagne (1980); Chim. The photographs of David Symour (1996); David Seymour (Chim) [2005].

Biografía

Chim, ocmo Robert Capa, fue parisino de Montparnasse.

Tenía la inteligencia de un jugador de ajedrez; con un aspecto de profesor de matemáticas, aplicaba su inmensa curiosidad y su gran cultura a un número infinito de cosas y de situaciones.

Nos hicimos amigos a finales de 1933. La agudeza de su espíritu crítico se hizo rápidamente indispensable para todos los que vivían a su lado.

Para Chim, la fotografía era como mover un peón sobre el tablero del espíritu.

Otro de los peones, mantenido más en su secreto, era su refinamiento culinario, que destilaba con una autoridad condescendiente al escoger siempre buenos vinos y platillos sutiles.

Un accesorio singularizaba su elegancia: siempre llevaba corbatas de seda negra.

Su lucidez y su profunda delicadeza le hacían esbozar con frecuencia una sonrisa triste y realmente modesta, que se iluminaba cuando algo le divertía.

Daba y pedía mucho calor humano. Tenía muchos amigos en todas partes. Era un testigo nato.

Cuando anuncié su muerte a su amigo David Schoenbrun, éste me dijo: «Tú y yo nos conocemos muyo poco. Sin embargo, Chim era amigo de los dos. Era un hombre con cajones secretos y no le interesaba relacionarlos».

Aceptaba los límites de su oficio y trabaja de mejorar las situaciones ajenas a su personalidad.

Chim utilizaba su cámara fotográfica como un médico el estetoscopio para diagnosticar el estado de un corazón. El suyo era muy vulnerable.

Henri Cartier-Bresson. Escrito en el décimo aniversario de la muerte de David Seymour.

Chim era Chim. Esto no sólo excluye cualquier otra desginación posible, sino que lo libera de ella. Era un enigma incluso para sus amigos; no tenía enemigos. Una gran parte de su familia había sido exterminada. Tambián había adoptado las familias de su amigos en todo el mundo. Conocía la fecha de nacimiento y otros aniversarios de todos, e intuía siempre que regalo enviar o llevar. Tenía el don de la amistad tranquila. Como fotógrafo, tenía muchos miramientos. Jamás hizo intencionadamente una foto poco respetuosa; si encontraba una foto así, la destruía.

John G. Morris.