Eugene Smith – Entre la camisa y la piel

Al observar las fotos de Gene, percibimos como una pulsación, como una especie de vibración de una vida continua. Las imágenes están tomadas entre la camisa y la piel. Colocada entre la camisa y la piel, junto al corazón, su cámara de fotos también vibra al ritmo de su integridad apasionada…

Señalaba Henri Cartier-Bresson evocando a W. Eugene Smith. Genial y precoz, Smith era tan controvertido como aclamado, tan cortejado por las revistas como criticado, sobre todo por su carácter «difícil» y su proverbial manía de controlarlo todo. La fotografía y la información deben mucho a esta personalidad, a la que está dedicado el premio más prestigioso del fotoperiodismo. Todavía hoy son objeto de estudio y de encendido debate la transcendencia de sus imágenes y de sus extraordinarios «ensayos fotográficos», y el famoso binomio «pasión y búsqueda» que inspiró todos sus trabajos.

Nacido en Wichita, en Kansas, el 30 de diciembre de 1918, en el seno de una familia católica, a William Eugene Smith le marcará profundamente el sentido religioso de la existencia. Atraído desde los catorce años por el mundo de la aviación, utiliza la cámara de su madre para fotografiar aviones. Compagina sus estudios en el instituto con el trabajo de fotógrafo en el periódico local: sus imágenes reflejan el deporte y los aviones, pero también la gran depresión que golpea cruelmente los estados agrícolas del sur de Estados Unidos (la famosa Dust Bow) a comienzos de la década de 1930.

A los dieciocho años acude a la cabecera de su padre moribundo, que acaba de intentar suicidarse. El joven trata de salvarle la vida ofreciéndose para una transfunsión de sangre, pero es inútil: el padre muere y abandona a su hijo a su propio destino. Obsesionado por el deseo profundo de actuación. Smith buscará siempre ponerse a prueba, como una forma de rechazar el fracaso y la muerte. Al mismo tiempo, el ensañamiento casi «caníbal» del que hacen gala los periódicos locales con respecto a la tragedia familiar trastorna al joven, que, a lo largo de su carrera profeisonal, intentará desentrañar la verdad. W. Eugene Smith interrumpe pronto sus estudios atraído por New York, donde el mundo de la prensa y la información parece evolucionar de manera diferente. Después de trabajar durante algún tiempo para Newsweek, que ha de dejar al negarse a abandonar su cámara de pequeño formato, colabora como freelance en Lifre, Colier, America y el New York Times. Descubre el mundo de la música y se apasiona por la creación musical, que utiliza a menudo como metáfora para evocar la génesis de sus trabajos fotográficos. Durante la Segunda Guerra Mundial, W. Eugene Smith es contratado como corresponsal por las revistas Flying y Popular Photography, y después por Life. Smith sigue a las fuerzas estadounidenses por mar, en el Atlántico y en las islas del PAcífico. Observa los asaltos y los combates:

Gene Smith es un idealista, a la búsqueda de grandes y bellas cosas

Explicaba el fotógrafo Ernie Pule, que estaba con él en Okinawa. Y añadía:

Pero terminará por partirse el cuello o por matarse…

En efecto, la guerra cuesta a Smith dos años de hospital militar, múltiples intervenciones quirúrgicas y una grave crisis de conciencia. Se pregunta entonces qué es el sentido, si lo hay, del reportaje fotográfico y por los años de la posguerra.

Perfil Eugene Smith

Perfil Eugene Smith

España. Extremadura. Deleitosa. 1950. La Hilandera (Publicada en Life- El pueblo español

España. Extremadura. Deleitosa. 1950. «La Hilandera» (Publicada en Life: «El pueblo español»)

Guerra del Pacífico. 1944. Un niño japonés gravemente herido es recogido por un soldado estadounidense en las montañas que rodean Saipan.

Guerra del Pacífico. 1944. Un niño japonés gravemente herido es recogido por un soldado estadounidense en las montañas que rodean Saipan.

Guerra Japón

Minamata – Japón

Estados Unidos. Pensilvania. Pittsburgh. 1955. Dream Street

Estados Unidos. Pensilvania. Pittsburgh. 1955.» Dream Street»

Eugene Smith - Minamata

Eugene Smith – Minamata

Un día, todavía conveleciente, sale a pasear con sus hijos y les hace fotos: la célebre imagen titulada The Walk to Paradise Garden confirmará el regreso definitivo de Smith a la fotografía. Entre 1947 y 1954, W. Eugene Smith realiza célebres e importantes reportajes para la Life. La mayoría de las veces escoge temas de sociedad con valor moral, edificantes relatos de sacrificio y de abnegación en el seno de comunidades armoniosas, donde la muerte aparece como un momento de recogimiento colectivo. El médico rural, El pueblo español, La comadrona negra y El hombre de gran corazón (dedicado a Albert Schweitzer en África) son otros tantos ejemplos memorables de una determinada idea del documento fotográfico narrativo. Smith no deja nada al azar. Distinguir el bien del mal parece empresa imposible, idealista e ilusoria y, sin embargo, el fotógrafo estadounidense se aplica a ello y responde al desafío con todo el rigor moral de un gran técnico sensible. La presentación de sus trabajos y su compaginación se convierten en elementos fundamentales de la obra y, cuando Life decide publicar el reportaje dedicado a África de Albert Schweitzer sin tener en cuenta las exigencias d eSmitch, éste se opone al comité de redacción y abandona la revista.

Dirá:

La superficialidad, para mí, se convierte en mentira cuando hablamos de reportajes.

El fotógrafo emprende una nueva y desmesurada empresa: contar el pasado y el presente de una ciudad entera, con su entramado de calles y sus habiltantes. Este proyecto, dedicado a Pittsburgh, será la gran obra inacabada de Smith. Transcurren más de diez años antes de que W. Eugene Smith se lance a una nueva aventura, esta vez consagra a Nueva York: la ciudad fotografiada desde el mismo punto de observación, la ventana de su apartamento. A comienzos de la década de 1970, se le presenta la ocasión de realizar un nuevo reportaje comprometido y apasionante: se trata de una investigación periodística sobre la catástrofe ecológica provocada por la industria química Chisso en el pueblecito japoés de Misamata. Los restos de mercurio en las aguas de la bahía contaminaron los peces y envenenaron a la población local.

El reportaje de Smith constituye una auténtica bomba, sobre todo sus terribles imágenes de niños con malformaciones. Estos nuevos iconos del dolor darán la vuelta al mundo y suscitarán una oleada de compasión cercana a la antigua piedad. El autor no se contenta con observar, sino que participa, juzga, sufre y toma partido con sus imágenes de composición clásica, caracterizadas por un negro muy denso que define el contorno de los rostros y la disposición de los cuerpos. Ahçi se encuentran los elementos de una visión d ela fotografía de «primera línea», una visión que no delega, sino que se carga con todo el peso del mundo. Este «peso del mundo» recaerá siempre sobre los hombros de W. Eugene Smith. El decía de sí mismo:

Soy un idealista. A menudo sueño con ser un artista en su torre de marfil. Pero inmediatamente siento la irreprimible necesidad de hablar con la gente y debi abandonar mi torre de marfil […] Mi principal preocupación es la honestidad ys obre todo la honestidad conmigo mismo.

W. Eugene Smith

                           por sí mismo…

En las mejores condiciones, la fotografía puede ser una suave voz. A veces -pero sólo a veces- sucede que una imagen (o un grupo de imágenes) consige hacernos pasar de la sensación pura a la conciencia. Pero todo depende del observador. Algunas imágenes contienen en sí mismas suficiente emoción para convertirse en catalizadoras del pensamiento. Dudo de la existencia de la perfección, cualquiera que sea su forma, aunque me esfuerce en alcanzarla hasta los límites de lo posible; prefiero tomar ciertas precauciones para protegerme contra todo riesgo de fracaso que aspirar a un éxito sano pero mediocre. No excluye, sin embargo, el éxito. […]

En el mejor de los casos, mis fotografías poseen un poco de fuerza, pero, con ellas, me gustaría sugerir, criticar, ilustrar y producir una comprensión compasiva. A través de la pasión transmitida por mis imágenes (poco importa si se trata de una pasión silenciosa), me gustaría alcanzar y ofrecer una espiritualidad que sea fuente de fuerza, consuelo y confianza, un poco a la manera d eun pedagogo, de un médico o de la gente del teatro. Una espiritualidad que lleve a reflexionar sobre el lugar que ocupa el hombre y sobre el modo de vivir mejor en estos tiempos nuevos, unos tiempos terribles, pero muy emocionantes. Y todo esto con pasión. La pasión, sí, pues está presente en cualquier gran búsqueda, en cualquier conquista creativa. ¡Esto vale tanto para los políticos importantes, para los investigadores, para los artistas y para la conquista de la liberatad como para las seducciones del demonio! Don Juan nunca habría existido sin la pasión; ni el sexo, ni los sentimientos ni siquiera la violencia puede existir sin la pasión. ¿Lo ponéis en duda? Tomad, pues, nota de las cosas importantes que os rodean, de las que siempre os seducen, y tratad de avanzar sin reparar en obstáculos, con esta cuestión en la cabeza, siguiente las publicaciones, de cubierta en cubierta…

W. Eugene Smith – Biografía

William Eugene Smith nace en Wichita, en el estado de Kansas, en 1918. Hace sus primeras fotografías a los quince años. En 1936 se inscribe en la Universidad Notre-Dame de Wichita, pero al año siguiente abadona sus estudios superiores para instalarse en Nueva York. A partir de 1937 trabaja para la revista Newsweek, de la que es despedido al negarse a utilizar una cámara de formato medio. Colabora entocnes con la agencia Black Star y trabaja para numerosas revistas ilustradas (entre ellas Collier, Parade y Life). Durante la Segunda Guerra Mundial, W. Eugene Smith es enviado como corresponsal al Pacífico y fotografía la ofensiva de las tropas estadounidenses contra Japón: Saipan, Guam, Iwo Jima y Okinawa. El 22 de Mayo de 1945, mientras se encuentra en Ikinawa, resulta gravemente herido. Tras una larga convaleciencia, reanuda su actividad de fotógrafo, sobre todo para la revista Life, y en 1955 se integra en Magnum Photos. Ese mismo año emprende una gran tarea fotográfica dedicada a la ciudad de Pittsburhg. En 1957, Smith se convierte en miembro de la agencia MAgnum, y al año siguiente realiza su reportaje sobre el manicomio de Haití. En 1959 abandona Magnum (Conservando su condición de colaborador) y, en 1970, el Jewish Museum de Nueva York le dedica una exposición retrospectiva titulada Let Truth be the Prejudice. Un año más tarde, junto a su mujer, Aileen Mioko Smith, se dedica a un proyecto documental sobre la catástrofe ecológica de la población de Minamata (Japón). En 1977 se instala en Tucson (Arizona) para dar clases en la universidad del estado, y un año más tarde muere a causa de una crisis cardiaca. Sus archivos fotográficos son gestionados por el Center of Creative Photography de Tucson. En 1980 se crea el premio W. Eugene Smith para fotografía documental con carácter social. Entre las obras del fotógrafo destacan: Japan. A Chapter of Image (1963); W. Eugene Smith. His photographs and Notes (1969); Minamata (1975); Master of the Photographic Essay (1981); Let Truth be the Prejudice (1985); Shadow & Substance (1989); Du Côté de l´ombre (1998); Dream Street (2001).

Enlaces de interés

Wikipedia – Eugene Smith

Magnum Fotos – Eugene Smith

Fundación Eugene Smith

A través del siguiente video el fotoperiodista Heinz Heibeisen presenta un trabajo refotográfico, a través del trabajo de Eugene Smith, en el pueblo de Deleitosa (Extremadura), quedando relfejado el paso de los años.